El espacio se abre con 10 meses de retraso y 3,5 millones de desfase económico. La plaza suscita las primeras quejas ciudadanas.

La nueva plaza de la Romareda fue inaugurada el pasado martes 29 de abril por el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, y el concejal de Urbanismo, Carlos Pérez Anadón. El espacio consta de 25.000 metros cuadrados de superficie peatonal y un aparcamiento subterráneo de 1.505 plazas. La obra, en la que se han invertido dos años de trabajo y 38,4 millones de euros, se ha inaugurado con dos años de retraso y 3,5 millones de sobrecoste, sufragados con la ampliación del tiempo de explotación del aparcamiento a la empresa Isolux-Corsán. La puesta en marcha del aparcamiento subterráneo tardará aún un mes, según explicó el director general de la división de aparcamientos de Isolux-Corsán, Fernando Pire, debido a los trámites de homologación de los elementos de seguridad del complejo.
El nuevo espacio peatonal, de 368 metros longitud y 66 metros de ancho ha sido configurado como un plano sin interrupciones, situándose en la franja central cuatro quioscos, un espacio de juego infantil, así como varias zonas verdes y láminas cuadrangulares de agua. Estos quioscos –construidos de madera, acero y cristal- serán un restaurante, una terraza y una agencia de viajes, quedando el cuarto de titularidad municipal y destinado al ocio infantil y juvenil. También se han plantado más de 400 árboles (magnolios, tilos y laureles) y más de 600 setos arbustos de flor olorosa que aportan frescura y que contrastan con el gris del pavimento de granito. Destaca también la presencia de la escultura “El Florero”, del artista valenciano Manuel Hernández Molpó.
Por otro lado, una de las novedades más llamativas y características de la plaza son las farolas, inclinadas algunas de ellas. Diego Cano, arquitecto responsable de la obra, afirmó que con ello se pretende generar “el efecto de un bosque”. Así, las primeras quejas de los ciudadanos, sobre todo por parte de la tercera edad, han venido motivadas por el diseño de las farolas o la escasa comodidad de los bancos.

En la ceremonia de inauguración, Juan Alberto Belloch destacó que con esta obra, impulsada en la pasada legislatura por su teniente alcalde de Urbanismo, Antonio Gaspar, “se ha dado el salto de un espacio asfaltado del siglo pasado a un entorno ciudadano de gran calidad del siglo XXI”. El alcalde añadió que “esto es lo que le está ocurriendo al conjunto de la ciudad” asegurando que es “la calidad” lo que preside las más de 300 obras que se han llevado a cabo con motivo del proceso de transformación que vive Zaragoza ante la Expo, y que han supuesto una inversión directa de 2.300 millones de euros.